Nada se tira, todo se transforma.
Y con esta premisa he decidido reutilizar tarros viejos y restos de lana para crear un bonito y original jarrón.
SOlo hay que enrollar los tarros con las lanas y los resultados son espectaculares.
Yo he usado mi nuevo jarrón para poner un bonito ramo de Viburno y Tuya que cogí en el campo.
Hasta pronto.