martes, 5 de febrero de 2013

Cupcakes de Turrón

Después de las navidades a mi siempre me sobran mantecados y esas historias. Pero este año he averiguado que hacer con el turrón: Reciclarlo en maravillosas CUPCAKES DE TURRÓN.

La receta es una versión de la de Alma Obregón (Cupcake Perfecto) :

Hay que empezar precalentando el horno (160 ºC con ventilador) y poniendo las cápsulas de papel en el molde.

Mientras se calienta el horno, batir 115 g de mantequilla con 220 g de azúcar blanco. Posteriormente se añaden 2 huevos (uno a uno, hasta que se incorporen), 220 g de harina tamizada con una cucharadita de levadura química y, cuando esté todo bien mezclado, se agregan 120 mL de leche. Por último, se añaden 100 g de turrón de jijona con trocitos (precedido por un proceso de espachurramiento).

Cuando la mezcla sea homogénea, se llenan las cápsulas 3/4 partes y se hornea durante 25 minutos.


Llega ahora el momento de decorar. Se prepara un Buttecream de turrón mezclando 250 g de mantequilla con 325 g de azúcar glasé. Cuando la mezcla sea homogénea, se añaden 100 g de turrón machacado y se le da la textura adecuada añadiendo unas cucharadas de leche.


El toque final lo dan los copos de chocolate. El proceso es sencillo aunque reconozco que hace falta un poco de pulso.

En prime lugar, derretir chocolate de repostería (el método a vuestra elección, y usé el microondas).


Luego hay que meter el chocolate fundido en un cucurucho de papel que se va a usar como manga.

Y luego a pintar copos sobre un superficie lisa donde colocaremos papel de hornear.


Ya solo queda esperar que se endurezcan y a decorar los cupcakes. Estarán de rechupete.


Espero que pongáis en práctica esta receta y, si no os atrevéis y queréis sorprender con unos cupcakes para regalar o para daros un capricho, poneos en contacto conmigo.

Hasta pronto.

Árbol Resucitado

Hola de nuevo a todos.

¿Recordáis aquel árbol bonsái medio moribundo que andaba por mi casa? Pues ha muerto definitivamente.


Aquí esta, con las guirnaldas que intentaban decorarlo, pero muerto y lleno de telarañas. Como me resistía a simplemente tirarlo, lo he reciclado en elemento decorativo. Seguirá siendo un árbol pero "estático", por decirlo de algún modo.

Básicamente ha sido una operación de chapa y pintura donde, tras limpiar, pintar y engalanar con musgo navideño, obtuve un resultado a mi parecer satisfactorio.


 Y estas navidades lucía así de maravilloso.


Aunque ahora vuelve a lucir su antigua guirnalda.


Así que ya sabéis: Si se muere, no lo tires.

Hasta pronto.

domingo, 30 de diciembre de 2012

¿Todavía sin Postales Navideñas?




Que bonito es acordarse de tus seres queridos deseándoles que tengan felices fiestas y una buena entrada de año, pero que pesado es tener que acercarse a la tienda a comprar las tarjetas y que poco personal.

Por eso yo os animo a que hagáis vuestras propias felicitaciones navideñas y, si hasta eso os da pereza, que las descarguéis AQUÍ.




Cuando tengáis el archivo en PDF, solo hay que imprimirlo y listo (sería deseable hacerlo en papel grueso).

Como habréis notado, se trata de una composición en rojo y blanco de lo más navideña. Consta de ocho tarjetas, que podéis simplemente recortar o montar sobre una cartulina, y de un montaje a topos que podréis usar para hacer pequeñas tarjetas para los regalos de los Reyes Magos.

Os muestro lo que he hecho yo con este material.




A mi en particular me gusta mucho, y espero que ustedes os animéis a usarlas . . . Y corred que se os pasan las fiestas.

Hasta pronto.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Por Navidad, Adornos para el Árbol


Buenas a todos.

Ahora que ya estamos sumidos en plena época pre-navideña, toca decorar la casa para dar un ambiente festivo e invernal (que por aquí abajo solo se nota lo invernal en que parece que hace un poco más de frío y hemos tenido que sacar las bufandas).

Este año se me ocurrió decorar mi árbol con tonos blancos y crema (un poquito nórdico). El problema fue que con la crisis, el paro y los precios no estaba la cosa para andar gastando en "chuminadas" (que la decoración nunca lo es, pero en fin). El caso, que me animé a hacer mis propios adornos y los comparto con vosotros por si os atrevéis.

Rebuscando por mi baúl de los chismes, encontré un trozo de fieltro y me decidí a hacer una guirnalda de copos. Lo primero fue cortar cuadraditos pequeños (de unos 10 cm) a partir de los cuales recortar los copos. Seguro que sabéis hacer mantelitos de papel. Pues el sistema es el mismo pero doblando el cuadradito para que quede un hexágono.


Como una imagen vales más que mil palabras, seguro que no hace falta que explique estos cuatro primeros pasos. Lo siguiente será redondear los picos y empezar a dar cortes a diestro y siniestro. Yo os pongo aquí una muestra de como cortar para que salga un copo más o menos típico, pero lo interesante es que cada uno sea distinto (como los de verdad). . . Así que a echarle imaginación.


Luego hay que enlazar todos los copos (yo los cosí a máquina).


Y tendréis una guirnalda muy resultona.


Luego me dije "hmmm, me harán falta unas bolas". Dicho y hecho. Encontré una vieja agenda y recorté círculos cogiendo como molde una lata de conservas.


Lo único que hay que hacer es coger seis círculos, doblarlos por la mitad y coserlos juntos por la marca, y adornar con alguna cuenta vieja que tengáis por ahí.

Quedará una especie de librito que, una vez abierto, hará de bola para el árbol.


Tienen un toque muy nostálgico con el amarillento del papel. 

Y, ya que siguen quedando hojas en la vieja agenda, pues se puede continuar jugando con ellas. A mi esa tarde me dio por el origami e hice pajaritas clásicas.


Pero sentía que seguía estando falta de bolas, así que cogí un ovillo de lana blanca a medio acabar e hice pompones. Son fáciles de hacer. Solo se necesitan dos piezas que hagan de molde, con el diámetro que queráis para el pompón (aquí también me ayudé de la lata). Colocando estas piezas juntas, solo tenéis que empezar a dar vueltas con la lana (yo usé unos 25 m para cada pompón). Cuando terminéis, hay que cotar con unas tijeras la lana a lo largo del perímetro del círculo, meter entre las dos piezas que sirven de molde una hebra de lana para hacer un fuerte nudo (bien apretado para que no se escape la lana) y sacar los moldes.


Y listo, un montón de pompones.


Con la paliza que me di de cortar y recortar, lo más gratificante fue montar el árbol.


A mi me gusta el resultado. Pero lo mejor es que lo que os he enseñado lo podéis modificar a vuestro antojo y hacer pompones de mil colores, o ponerlo todo de pajaritas, . . . Las ideas son infinitas.

Espero que las pongáis en práctica. Hasta pronto.