lunes, 8 de octubre de 2012

Batas Personalizadas

Hola a todos.

¿Recordáis que al principio de crear el blog os mostré los bordados que les hacía a las batas de mis compañeros? Pues he recibido un nuevo encargo y estoy encantada.

A Juan le he preparado esta bata con todo mi cariño.


Las batas son personalizadas para que lo reflejen todo de sus dueños. En esta ocasión, lo que refleja es el ámbito de trabajo desde el humor: A este pobre flamenco asustado por el goteo de un biberón se le ha caído un huevo (sin doble sentido, por favor) y los cangrejitos corren para comérselo.

Además, en esta ocasión el bordado es doble porque no solo lo lleva en el bolsillo del pecho, sino también en el lateral inferior.


Estos bordados donde mejor quedan es en prendas de tela (algodón, por ejemplo). Así que, si os animáis, os ponéis en contacto conmigo por si queréis que os personalice algo.

Todo lo que buscas está en Corticheando.

Hasta pronto.

Para que Quede Bonito, Ponle un Buen Lazo

Cuando hacemos un regalo, la mayoría pensamos en envolver y decorar...¡¡Ponle un buen lazo!!

Es una realidad que los regalos son más regalo cuando están bien adornados.

De hecho, ha habido veces que me han hecho ilusión regalos más simples pero que han estado envueltos de una manera especial (y con eso no quiero decir que os apuntéis a un curso para envolver, solo que le echéis imaginación).

Podemos tirar de papeles bonitos, cintas, flores, moñas o de un recurso que me parece muy divertido, el regalo Gymkana. Sí, ese que para recibirlo tienes que ir siguiendo pistas por todos lados, o el que consta de una caja, dentro de otra caja y dentro de otra caja con regalos de broma por el camino.

El caso, es que todos coincidiremos con que un regalo hace más ilusión si está bien envuelto y se nota que se le ha puesto cariño. Por eso, a partir de ahora, os pondré sugerencias de decoración para que todo os quede súper bonito.


No siempre es necesario, pero en ocasiones queda muy bien aprender un poco de origami para hacer cajitas con papel decorado. Es el caso de este paquete bien coordinado en tonos verde y malva.


En esta ocasión se ha usado como cinta una tira de Baker Twine en morado y blanco. También lleva una tarjetita recortada en cartón corrugado que se sujeta con una mini pinza decorada.

Pero no siempre tiene que estar oculto el regalo. En ocasiones forma parte de la decoración, como es el caso de estos cactus.


El contraste entre el papel de seda rosa, que aporta suavidad a un regalo lleno de pinchos, con la cinta de organza turquesa me parece muy bonito.


Y resulta un regalo original escrupulosamente envuelto.

Estos son solo algunos ejemplos de lo que se puede hacer para regalar algo. No siempre tienen que ser tan pasteloso y, con futuras entregas, lo iréis comprobando.

Hasta pronto.

martes, 2 de octubre de 2012

Un Broche con Plumas

Buenas a todos.

Recordáis un broche para la solapa que preparé hace tiempo.

Pues lo he vuelto a hacer, incluso con la misma tela que me encanta.


Esta ves lo he montado sobre un agujón, porque era más pequeño, y las plumas elegidas tienen una pequeña bolita de cristal.

El motivo de hacer este broche es porque mi amigo Honorio quería hacerle un regalo especial a su madre y confió en mí: Muchas gracias.

Estoy muy contenta del resultado.


La verdad es que, como dice el anuncio, la elegancia está en los complementos, jajaja. Hablando en serio, un broche bonito puede hacer especial un jersey de los normalitos y, si tienes varios, cada día puedes ir "estrenando conjunto".

Espero que os haya gustado y, agradezco vuestra confianza en mí porque "todo lo que buscas está en Corticheando".

Hasta pronto.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

La Vuelta al Cole

Conforme nos hacemos mayores va sonando cada vez peor lo de la vuelta al cole y lo pronto que empiezan algunos comercios a bombardearnos con los artículos escolares aunque estemos en agosto en mitad de la playa.

Pero no siempre fue así. Recuerdo un tiempo en el que el comienzo de la época escolar estaba llena de ilusión porque volvías a ver a los amigos, empezabas a estar harto de los "interminables" casi 3 meses de vacaciones y era el momento de estrenar material escolar.

Lo que más ilusión me hacía era recoger mis libros y cuadernos nuevos de la tienda y recibir "mi regalito": Un estuche de tela que la dueña de la tienda regalaba a mi madre por haber comprado el millón de libros en su establecimiento.

Y la semana antes de ir a clase me la pasaba limpiando gomas, afilando lápices y ordenando mi nuevo estuche. ¡Qué recuerdos! 

Otra de las actividades que ocupaba esos días era el forrado de libros, lo cual incluía re-forrar libros usado para que estuvieran más "nuevos". Era el caso de los diccionarios. Y aquí es donde empezamos con la actividad de hoy: He estado arreglando un antiguo diccionario de inglés que me dio mi amiga Eli.

La idea la vi el año pasado en uno de los blogs que visito habitualmente, pero cuando vi el diccionario lo tuve claro. 

Necesitamos el libro en cuestión, cartulina, una cuchilla y tijeras, una regla, un lápiz y un rotulador de esos que pintan en dorado o plateado (a vuestra elección). La historia es convertir un libro viejo en una de esos tomos antiguos de enciclopedia (de piel generalmente marrón o en tonos oscuros, con letras grabadas).


Lo primero es reparar los posibles desperfectos del libro (yo tuve que encolar algunas páginas y encintar casi por completo el exterior con cinta adhesiva).


Extendemos la cartulina y, con el libro abierto sobre ella, marcamos el contorno del libro dejando unos 5 cm por los laterales (no por arriba ni por abajo) para que hagan de solapa. Recortar.

Posicionar la cartulina sobre el libro para que coja la forma, separarla del libro y marcar mejor los dobleces.

Ahora llega el momento decorativo. Y aquí es a gusto del consumidor. Podéis copiar un viejo libro que tengáis por ahí para que parezca un libro con solera, o inventaros la decoración, o solo poner que libro es (en mi caso, un diccionario de inglés).

Volvéis a ponerle la funda de cartulina al libro...¡¡Y listo!!


El resultado es muy llamativo y podéis usar esta técnica para unificar los libros de una estantería.

Ya sabéis, vuestros libros no tienen que estar ruinosos. Lavadles la cara con este truco.

Hasta pronto.