jueves, 13 de agosto de 2015

Una Tarjeta Improvisada

Hace poco le dejé a Antonio una sorpresita . . .  un detalle.

Y para estos casos hay que tener a mano una tarjetita.

Pero no hay que gastar más en la tarjeta que en el detalle. Se pueden conseguir cosas maravillosas con poco presupuesto. Y sin tener muchos quebraderos de cabeza.


Se consiguen cosas más bonitas cuando se hacen con cariño (aunque no se disponga de mucho).

Hasta pronto.

1 comentario:

  1. Menos mal que era improvisada. Imaginación al poder!!

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